Cáscara
En la vieja casona todo el frío del invierno. La mirada de mi padre perdida en un vacío de hielo. Mirada terrible, mirada gélida, mirada impasible del tirano que destierra… y la nieve tapándolo todo y la nieve cubriendo recuerdos. “Mens sana in corpore sano”, con su dedo inquisidor señala a este niño que fue su orgullo convertida en muchacha. Mirada triste, mirada amarga del padre que no encuentra las respuestas esperadas. Y yo buscando un atisbo, una señal, una pauta que me deje declamar ¡Aquí estoy, soy yo! ¡Necesito que me abraces, necesito que me entiendas, necesito que me veas más allá de la cáscara!